Julio Marchant: “Carlos Bianchi mantenía siempre el grupo unido”

  • 23/06/2020

Julio Marchant llegó a Boca Juniors con 14 años y después de estar en las diferentes categorías fue citado para realizar la pretemporada con la primera división en enero del 2000. Ese momento lo marcó y allí arrancó una etapa inolvidable en el club que le permitió ser parte del grupo que ganó todo. En aquella Libertadores jugó 9 partidos y así recuerda esos momentos: “sin duda es una fecha especial, tengo muchísimos amigos de Boca y el teléfono no paró de sonar. Me encantó haber debutado de forma oficial en aquellos años. Me quedan los mejores recuerdos de ese grupo del 2000, siempre están esos recuerdos inolvidables. A mí me toca llegar a los 14 años, mi viejo me llevó a probarme y me tocó quedar. De chico fui muy familiero y me tuve que quedar en la casa de un chico. También me tocó ser convocado a la selección sub 17 y eso me hizo dar confianza”.

Su promoción a la primera división y el afianzarse en un grupo de jugadores importantes es algo que Julio Marchant siempre tiene presente: “en enero del 2000, Carlos Bianchi decidió llevar a un grupo de juveniles y me tocó debutar contra River en Mar del Plata, fue un 2-1 muy complicado. Imagínate que el de más experiencia era Abbondanzieri, era el más divertido en el vestuario. Siempre se mandaba una. Luego vinieron los partidos en la Copa que era una responsabilidad enorme. Pero habían compañeros que transmitían muchas enseñanzas y nos hacían sentir cómodos. Jorge Bermúdez que era el capitán, José Pepe Basualdo, entre otros. Sabíamos que, si la oportunidad llegaba, no la podíamos desaprovechar”.

Marchant recuerda aquel título del 2000: “la Copa fue algo para mí muy lindo, recuerdo el partido ante Peñarol, donde me tocó hacer un gol y casi hago dos -el Vasco me lo sacó-. Después recuerdo sin dudas el partido contra River, la vuelta de Martín que para el grupo era un elemento muy importante. Sentíamos presión, ansiedad y era convencimiento puro de que hacíamos las cosas bien. La suerte nos acompañaba, pero teníamos muy en claro lo que debíamos hacer, a veces no nos acompañó pero sabíamos que el objetivo era ganar.”

Por último, Julio Marchant habló sobre el partido con el Real Madrid en Tokio: “recuerdo en la previa del juego con el Real me tenía mucha fe. Ibamos con Seba Battaglia sentados y agarré un fibrón, con el que nos hacían firmar unas camisetas, donde escribí en el apoya cabezas de la butaca “vamos a ganar 2-1″ lo que se cumplió. Después de ganar la Intercontinental, mis compañeros se enteraron por lo que empezaron a preguntarme qué número iba a salir en la quiniela, jejeje. En Japón estábamos festejando en el hotel, Román ponía música en un parlante y de repente apareció el costado aburrido de Bianchi, ja. Se levantó y nos dijo todo muy lindo pero hay que ir a descansar porque tenemos un viaje de vuelta muy largo. Además el domingo tenemos que ganar para salir campeones del torneo local. Eso era Bianchi. La llegada a Ezeiza con la caravana de la gente que nos fue a recibir, tardamos horas para llegar a la Bombonera. Fue todo inolvidable. Me dejé la camiseta de ese partido y es la que mi hijo de 15 años me pidió para usarla”.

Te puede interesar
Compartir noticia en...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin